Cómo seleccionar el cable de instrumentación adecuado para ambientes industriales con alta interferencia electromagnética

La industria moderna exige soluciones seguras y eficientes para la transmisión de señales de control y medición. Este artículo explora cómo prolongar la vida útil de un cable de instrumentación, un aspecto clave para reducir costos de mantenimiento y evitar fallas en sistemas de automatización y procesos.

Elegir un cable duradero desde el inicio

Seleccionar el tipo correcto de cable de instrumentación es fundamental para una larga vida útil. Prioriza modelos con aislamiento y apantallamiento adecuados al ambiente industrial específico: calor, humedad, interferencias electromagnéticas o agentes químicos pueden afectar considerablemente su desempeño y longevidad.

Consulta siempre la ficha técnica del fabricante y asegúrate de que el cable cumple los estándares de la industria o normativas locales. Los cables multiconductores apantallados ofrecen mayor protección frente a ruido y corrosión.

Instalación correcta: Factor decisivo

La instalación es tan importante como la selección. Un cable mal instalado puede deteriorarse rápidamente, incluso si cuenta con materiales de alta calidad. Evita tirones excesivos, dobleces pronunciados o exposición innecesaria a fuentes de calor durante la colocación.

Utiliza canalizaciones o bandejas portacables para protegerlos de impactos mecánicos y vibraciones, y sigue siempre las recomendaciones del fabricante para el radio mínimo de curvatura y fijación adecuada.

Mantenimiento preventivo y revisiones

Una vez instalado, el cable de instrumentación requiere inspecciones regulares. Revisa visualmente el aislamiento y busca señales de desgaste, grietas o daño por roedores. El seguimiento de las conexiones y apantallamientos también evita fallas en la transmisión de señales.

Implementa un calendario de mantenimiento preventivo en tus instalaciones para detectar posibles daños antes de que deriven en paradas de producción o pérdidas de datos en los sistemas de control.

  • Verifica el ambiente: Evalúa periódicamente si han cambiado las condiciones de operación, como temperatura o presencia de químicos.
  • Limpieza: Mantén limpias las canalizaciones y bandejas para evitar acumulaciones que generen humedad o corrosión.
  • Registro: Lleva historial de inspecciones y reparaciones para anticipar reemplazos.

Conclusion

  • Elige cables de instrumentación adaptados al ambiente industrial.
  • Realiza la instalación siguiendo las recomendaciones técnicas para evitar daños prematuros.
  • Establece un programa de mantenimiento preventivo para maximizar la vida útil y evitar fallas.

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