Guía práctica para seleccionar cables eléctricos según resistencia mecánica y condiciones ambientales

¿Buscas cables para aplicaciones de alta temperatura? En este artículo descubrirás cómo elegir el cable adecuado según su límite térmico, comparando materiales como THHN, XLPE y LSZH. Aprende a evitar fallos eléctricos por sobrecalentamiento y asegúrate de una instalación segura y duradera.

¿Por qué importa el límite de temperatura en los cables?

El límite de temperatura de un cable es la máxima temperatura a la que puede operar de manera continua sin que sus materiales se degraden prematuramente. Respetar este parámetro es crucial: un cable expuesto a temperaturas superiores a las recomendadas puede perder aislamiento, sufrir cortocircuitos o incluso provocar incendios.

Considerar el límite térmico te ayuda a seleccionar el cable correcto según el ambiente de instalación, la carga eléctrica y las condiciones del circuito. Esto asegura la máxima vida útil del cableado y evita costosos mantenimientos o cambios anticipados.

Comparativa: límites térmicos de los materiales comunes

No todos los cables resisten la misma temperatura. Por ejemplo, el PVC estándar suele tolerar hasta 70°C, mientras que el THHN soporta entre 75°C y 90°C, dependiendo de la instalación. Los cables XLPE resisten hasta 90°C en servicio continuo, y variantes especiales como LSZH pueden soportar entre 70°C y 90°C, prestando además ventajas en baja emisión de humos.

La elección entre estos materiales depende del contexto: instalaciones al aire libre, ambientes industriales, zonas con alta demanda eléctrica o espacios reducidos requieren diferentes especificaciones térmicas. La correcta comparativa previene daños invisibles que terminan en fallos mayores a largo plazo.

Errores frecuentes y consecuencias de un mal cálculo

Un error común en proyectos eléctricos es subestimar el calor ambiente o la acumulación de cables en bandejas, lo que eleva la temperatura real de operación. Usar cables con un límite inferior al requerido puede provocar envejecimiento prematuro, aislamiento endurecido y riesgo de descargas o incendios.

Es crucial ajustar la selección del cable considerando la corriente real, el agrupamiento de cables, la exposición al sol y las temperaturas máximas del entorno. Además, nunca se debe empalmar cables con distintos límites térmicos sin asegurar que ambos resisten la temperatura esperada.

  • Realiza siempre cálculos térmicos teniendo en cuenta el entorno.
  • No te fíes sólo del catálogo: revisa normas y certificaciones.
  • Utiliza cables de margen térmico superior si existen dudas sobre el calor ambiental.
  • Ejemplo práctico: en fábricas, considera cables XLPE sobre PVC por mayor resistencia a temperatura.

Conclusión

  • El límite de temperatura es clave para elegir el cable adecuado y evitar riesgos eléctricos.
  • Compara materiales como PVC, THHN, XLPE y LSZH según su resistencia térmica y requisitos normativos.
  • Asegúrate de calcular correctamente la temperatura real de operación en cada instalación.
  • Invertir en un buen cable reduce averías y prolonga la vida útil del sistema eléctrico.

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